Vibrador para braguitas conectado - Ferri

Precio de venta MRP: €109,99 100% Precio habitual
Precio habitual €109,99
Fucsia
  • Estimulador de clítoris conectado para llevar en las braguitas: Lovense Ferri se desliza dentro de la ropa interior y se sujeta con una tapa magnética colocada por fuera, para estimular la vulva y el clítoris con control desde tu móvil.
  • Sujeción magnética y forma anatómica: el imán lo mantiene en su sitio cuando caminas, te sientas, bailas o te tumbas. Un relieve ergonómico estimula el clítoris, unas estrías masajean los labios y una punta fina ofrece una estimulación más precisa.
  • Aplicación Lovense Remote: control a distancia por tu pareja, esté donde esté; sincronización con la música o los sonidos del entorno; creación de programas ilimitados y acceso a una biblioteca de más de 10 000 ritmos compartidos.
  • Discreción en el día a día: formato compacto de 7,45 cm, motor muy silencioso y vibraciones potentes, pensados tanto para juegos discretos fuera de casa como para los preliminares.
  • Silicona, IPX7 (waterproof) y carga magnética: una carga de 60 minutos ofrece 3 h y 15 min de uso continuo o 4 días y 4 h en modo de espera. Silicona suave, fácil de limpiar y apta para usar en el baño.
Vibrador para braguitas conectado - Ferri
Precio de venta €109,99 Precio habitual
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Lovense Ferri es un estimulador de clítoris conectado que se lleva dentro de las braguitas. Se sujeta mediante un imán, se adapta a la vulva y transmite vibraciones al clítoris y los labios, mientras tú o la persona que elijas controláis la intensidad desde un móvil. Está pensado para quienes desean disfrutar de un placer discreto y sin usar las manos, a solas en casa, durante los preliminares o en un juego de control a distancia con su pareja.

Un vibrador para braguitas diseñado para mantenerse en su sitio

Ferri funciona con un gesto sencillo. Coloca el estimulador dentro de la ropa interior, contra la vulva, y fija la tapa magnética por fuera del tejido. El imán sujeta las braguitas entre ambas piezas y mantiene el juguete justo donde lo has colocado, incluso cuando te mueves. Eso lo distingue de un vibrador tipo bala que se sostiene con la mano o de un huevo que se introduce: Ferri permanece en el exterior, no requiere ninguna preparación especial y apenas se nota una vez colocado.

Su formato compacto, de 7,45 cm de largo y menos de 3 cm de ancho, se desliza bajo unos vaqueros, un vestido o un pantalón de vestir sin crear un relieve pronunciado. Su curvatura sigue la anatomía de la vulva. Una ligera protuberancia se acomoda contra el clítoris, unas estrías longitudinales masajean los labios mayores y menores, y la punta fina concentra la vibración cuando buscas una sensación más localizada. Al mover ligeramente el juguete dentro de las braguitas, eliges qué zona recibe la mayor parte de la estimulación.

Vibraciones potentes con un motor silencioso

Ferri sorprende primero por la potencia que ofrece pese a su pequeño tamaño. Su forma alargada, apoyada sobre la vulva, distribuye la vibración por toda la zona que cubre, desde el clítoris hasta los labios, en lugar de concentrarla en un único punto. La sensación es envolvente y difusa, aunque puedes hacerla más precisa orientando la punta fina hacia la zona más sensible. Además, su motor es notablemente discreto, incluso cuando aumenta la intensidad. Como ocurre con cualquier estimulador externo, ir poco a poco es tu mejor aliado: empezar con una intensidad baja da tiempo a que crezca la excitación y evita el entumecimiento que puede causar una vibración demasiado intensa al principio.

Cómo transforma la experiencia la aplicación Lovense Remote

Ferri despliega todo su potencial con Lovense Remote, la aplicación gratuita de la marca. Una vez encendido el juguete y activado el Bluetooth, aparece en la aplicación y se conecta en pocos segundos. A partir de ahí, se abren distintas formas de jugar.

El mando táctil te permite ajustar la intensidad con la yema del dedo o activar una vibración constante o en bucle para disfrutar sin tocar el móvil. El modo música acompasa las vibraciones a tus canciones o a una cuenta de Spotify, y cada nota grave se siente hasta en las braguitas. El modo sonido hace que el juguete responda al volumen ambiente, con una sensibilidad ajustable según el lugar: un concierto, una fiesta animada o una cena bulliciosa se convierten así en imprevisibles compañeros de juego. El modo velocidad vincula la intensidad al movimiento del móvil; úsalo solo cuando vayas a pie, nunca en un vehículo en marcha.

Los programas añaden otra dimensión. Puedes crear tantos ritmos propios como quieras, organizarlos en listas de reproducción o explorar una biblioteca con más de 10 000 ritmos creados por la comunidad, y después compartir los tuyos, incluso de forma anónima. Una alarma te permite incluso despertar con una suave vibración en lugar de un sonido, ajustando el ritmo, la duración y las repeticiones de cada alarma.

Placer a distancia y control compartido

Es en los momentos compartidos cuando Ferri se convierte en un auténtico juguete para la complicidad. Gracias al control en directo, tu pareja maneja las vibraciones desde su propio móvil, tanto si está al otro lado de la mesa como al otro lado del mundo. Basta con que ambos tengáis conexión a Internet. Mientras jugáis, podéis hablar por llamada de voz o vídeo, intercambiar fotos o enviaros ritmos, todo en un espacio privado dentro de la aplicación.

Si tu pareja también tiene un juguete Lovense, la función de sincronización conecta ambos dispositivos para controlarlos juntos desde un mismo panel o ceder el control a la otra persona. 

Si te apetece jugar en grupo, la aplicación permite crear grupos de hasta 100 participantes o unirse a ellos, con chat, sincronización grupal y un modo D&S en el que varias personas dominantes pueden controlar por turnos a una persona sumisa. Estos juegos requieren el consentimiento claro de cada participante, límites acordados de antemano y la posibilidad de recuperar el control en cualquier momento.

Para quién y en qué momentos

Ferri es adecuado tanto para quienes se inician en los juguetes íntimos, ya que no requiere inserción ni manipulación durante su uso, como para quienes tienen experiencia y buscan un juguete que deje las manos libres para combinarlo con otras formas de estimulación. A solas, te acompaña mientras descansas tumbada, durante un baño gracias a su resistencia al agua IPX7 o en un momento de relajación en el que tus manos quedan libres para acariciar el resto del cuerpo. En pareja, aviva los preliminares: tu acompañante puede empezar a aumentar la intensidad ya de camino a la cita, y Ferri permanece en su sitio durante las caricias y en ciertas posturas.

Los juegos llamados «en público» se rigen por una regla sencilla: solo os conciernen a ti y a tu pareja. La idea es mantener el secreto, no involucrar a personas que no han elegido participar. Escoged lugares animados en vez de silenciosos, acordad de antemano una palabra o señal para detener el juego y conserva siempre la posibilidad de apagar tú misma las vibraciones.

Limpieza y recarga sin complicaciones

La silicona de Ferri es suave al tacto y su resistencia al agua IPX7 (waterproof) facilita la limpieza. Antes y después de cada uso, lávalo con agua tibia y un jabón suave o un limpiador para juguetes íntimos, sin olvidar la tapa magnética. Después, sécalo bien, especialmente en la zona de carga, antes de conectarlo. Nunca lo hiervas. Si deseas más suavidad al deslizarlo, elige un lubricante de base acuosa. La carga magnética tarda 60 minutos y ofrece 3 h y 15 min de uso, suficiente para una jornada de juegos intermitentes. Guárdalo protegido del polvo y separado de otros juguetes de material flexible.

El estimulador conectado para braguitas que guarda el secreto

Discreto por su forma, silencioso al funcionar y sorprendentemente generoso en sensaciones, Ferri convierte cualquier braguita en un espacio de juego. El imán lo mantiene en su sitio, su forma se adapta a la vulva y la aplicación Lovense Remote abre la puerta al placer compartido, desde la complicidad de una cena hasta una relación a distancia. Una elección natural para quienes desean estimulación del clítoris sin usar las manos, para disfrutar a solas o dejarla en manos de otra persona.

Para variar las experiencias, descubre también nuestra selección de braguitas vibratorias, huevos vibradores y vibradores para parejas, ideales para quienes disfrutan jugando en compañía.

  • Marca: Lovense
  • Modelo: Ferri
  • Tipo de producto: estimulador de clítoris conectado para braguitas (vibrador externo para llevar puesto)
  • Material: silicona
  • Dimensiones: 7,45 cm de largo, 2,7 cm de ancho y un grosor de 2,45 cm en la parte superior y 2,1 cm en la inferior
  • Tipo de estimulación: vibraciones externas: clítoris, labios y vulva
  • Forma anatómica: relieve ergonómico para el clítoris, estrías para los labios y punta fina para una estimulación precisa
  • Sujeción: tapa magnética colocada por fuera de la ropa interior
  • Modos e intensidades: vibraciones programables con un amplio rango de intensidades y ritmos ilimitados mediante la aplicación
  • Alimentación: batería recargable, carga mediante cable magnético
  • Tiempo de carga: 60 minutos
  • Autonomía: 3 h y 15 min de uso continuo, 4 días y 4 h en modo de espera
  • Resistencia al agua: IPX7 (resistente al agua)
  • Nivel sonoro: muy silencioso
  • Conectividad: Bluetooth, control a distancia por Internet mediante la aplicación
  • Aplicación: Lovense Remote, compatible con iPhone/iPad con iOS 14.2 o posterior, Android 5.0 o posterior (Bluetooth 4.0), Mac (Bluetooth 4.0) y PC con Windows (con adaptador USB Bluetooth Lovense)
  • Principales funciones conectadas: mando táctil, sincronización con música (incluido Spotify), modo sonido, programas personalizados y biblioteca de la comunidad, alarma vibratoria, control en directo a distancia, sincronización de juguetes, llamadas de voz y vídeo, juegos en grupo
  • Mantenimiento: agua tibia y jabón suave o limpiador para juguetes eróticos, antes y después de cada uso. Secar bien antes de recargar y no hervir nunca.
  • Lubricante recomendado: lubricante de base acuosa. Evitar los lubricantes de base silicónica, que pueden deteriorar el material.

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Preguntas frecuentes (FAQ)

Basta con colocar Ferri dentro de las braguitas, con la cara estriada contra la vulva, y situar la tapa magnética por fuera de la tela, frente al juguete. El imán sujeta la ropa interior entre ambas piezas y mantiene el estimulador en su sitio. Para que quede bien sujeto, elige unas braguitas ajustadas de tejido fino, de algodón o microfibra. Una tela demasiado gruesa debilita la atracción del imán, mientras que unas braguitas demasiado holgadas permiten que el juguete se separe del cuerpo. Una vez colocado, da unos pasos y siéntate para comprobar que la superficie en relieve queda contra el clítoris; si es necesario, ajusta su posición unos milímetros.

En pareja, quien lleva Ferri cede el control a la otra persona, que ajusta la intensidad y los ritmos desde su teléfono. Ferri se presta especialmente a los juegos discretos fuera de casa. Durante una cena en un restaurante, una velada con amigos, un concierto o un paseo por la ciudad, tu pareja puede activar las vibraciones cuando quiera, aumentar poco a poco la intensidad o iniciar un ritmo inesperado, mientras tú mantienes una apariencia de absoluta calma. El encanto del juego reside en ese secreto que compartís, sin involucrar en ningún momento a quienes os rodean. Elegid lugares animados, donde un leve sobresalto pase inadvertido, y acordad de antemano una señal para hacer una pausa. De vuelta en casa, Ferri puede seguir en su sitio durante los preliminares: tu pareja te besa y te acaricia mientras el juguete continúa estimulando el clítoris. También puedes llevarlo en posiciones en las que el cuerpo de tu pareja no presione directamente el juguete, como al tumbaros uno al lado del otro. Después podéis intercambiar los papeles, y quien llevaba Ferri tomar las riendas del ritmo del juego. Si tu pareja tiene otro juguete Lovense, la sincronización permite que cada cual sienta las vibraciones que activa la otra persona.

Ferri va más allá de un vibrador para ropa interior convencional en tres aspectos: la sujeción, el control y las posibilidades de juego. Muchos modelos convencionales se introducen en un bolsillo de la prenda o se sujetan simplemente por la presión del tejido, y tienden a desplazarse con el movimiento. El imán de Ferri sujeta la prenda y mantiene el estimulador en su sitio, incluso al caminar o bailar. En cuanto al control, un mando físico suele ofrecer un número limitado de modos y obliga a estar a pocos metros de distancia. Con Ferri, puedes ajustar la intensidad con precisión desde el móvil, disfrutar de programas ilimitados y hacer que las vibraciones sigan tu música o los sonidos del entorno. Tu pareja también puede tomar el control desde cualquier lugar a través de Internet, mientras habláis por videollamada. Por último, su diseño cuidado, con un relieve para el clítoris, estrías para los labios y una punta estilizada, ofrece una estimulación más variada que una superficie vibratoria uniforme. A ello se suman la carga magnética y la resistencia al agua IPX7 (waterproof), para limpiarlo sin complicaciones.

La aplicación convierte Ferri en un juguete totalmente personalizable que también permite compartir la experiencia. Cuando estáis cerca, puedes ajustar la intensidad con un dedo, mantener una vibración constante o en bucle, sincronizar las vibraciones con tus canciones o con una cuenta de Spotify, o dejar que el juguete reaccione a los sonidos de la habitación con una sensibilidad ajustable. También puedes crear tus propios ritmos, organizarlos en listas de reproducción y explorar la biblioteca de la comunidad, con más de 10 000 programas. A distancia, tu pareja puede tomar el control en tiempo real desde su teléfono mientras habláis por videollamada o llamada de voz, y vuestros juguetes Lovense pueden sincronizarse para vibrar a la vez. Una alarma vibratoria y los juegos en grupo, para hasta 100 participantes y con un modo D&S, completan la experiencia.

Ferri se conecta por Bluetooth a la aplicación gratuita Lovense Remote. Es compatible con iPhone, iPad y iPod Touch con iOS 14.2 o posterior; con smartphones y tabletas Android 5.0 o posterior equipados con Bluetooth 4.0; y con Mac que dispongan de Bluetooth 4.0. En un PC con Windows, se necesita un adaptador USB Bluetooth de Lovense (se vende por separado) para establecer la conexión. Para emparejarlo, enciende Ferri con su botón, activa el Bluetooth de tu dispositivo y abre Lovense Remote. Después, toca el icono «+», elige la opción de añadir un juguete y selecciona Ferri cuando aparezca en la lista. Un icono confirmará que está conectado. Para jugar a distancia, tu pareja solo necesita la aplicación y una conexión a Internet, sea cual sea el dispositivo compatible que utilice.

El control a distancia se configura en unos segundos en Lovense Remote; después, todo depende de la complicidad entre ambos. Quien lleva Ferri lo conecta a su aplicación, añade a su pareja mediante el icono «+» y esta inicia una sesión tocando «Live» en la conversación. En cuanto se acepta la invitación, la pareja controla las vibraciones desde su propio teléfono, ya esté en la habitación de al lado o en otro país, siempre que ambos tengan conexión a Internet. Durante la sesión, pueden hablar por llamada de voz o vídeo, intercambiar fotos y enviarse ritmos por descubrir. Antes de empezar, hablen de cuándo les apetece jugar, de las intensidades con las que se sienten a gusto y de una palabra o señal que detenga la sesión de inmediato. Quien lleva Ferri siempre puede apagar las vibraciones desde su aplicación. Si mantienen una relación a distancia, quedar con antelación ayuda a crear una expectación compartida. Después, la videollamada permite a quien tiene el control observar las reacciones de la otra persona y ajustar el ritmo en tiempo real. Empezar con suavidad y aumentar la intensidad poco a poco hace que la experiencia sea más intensa que si se acelera demasiado pronto.