Guía

Sextoy en couple : comment aborder le sujet avec votre partenaire ?
Sextoy en pareja: ¿cómo abordar el tema con tu pareja?
La idea de introducir sextoys en vuestra pareja lleva dando vueltas en tu cabeza varias semanas, quizás incluso varios meses. Ves en ello una oportunidad de dinamizar vuestra intimidad, romper la rutina, explorar nuevas experiencias… Solo hay una sombra en el horizonte: no te atreves a hablarlo con tu pareja. No es que él o ella sea de mente cerrada, sino que tienes miedo de despertar inseguridades, de que esta iniciativa sea malinterpretada. Es bastante habitual. Y en efecto, si deseas utilizar un sextoy en pareja, hay una buena (y una mala) manera de poner el tema sobre la mesa.  Aquí tienes una guía para ayudarte a madurar bien esta idea y hablar de ella con tu pareja en las mejores condiciones.  Sextoy en pareja: ¿cuáles pueden ser las reticencias de tu pareja?  ¿Y si tu pareja se sintiera en competencia con el sextoy?  Es una de las objeciones que surge con frecuencia cuando uno de los miembros de la pareja desea introducir sextoys: "no te soy suficiente", "necesitas más", "no estás satisfecho conmigo y no te has atrevido a decírmelo"... Tu pareja interpreta tu petición como un mensaje implícito: cree que no estás satisfecho en vuestra intimidad. Como os comentábamos antes, es un caso bastante habitual: tu pareja teme que el objeto te proporcione sensaciones que él o ella no puede darte.  Por eso es esencial elegir el momento adecuado para hablar del sextoy en pareja y plantear los argumentos correctos (más abajo os explicamos cómo hacerlo). Aunque os parezca evidente, es absolutamente necesario verbalizar la idea del placer compartido. El sextoy no es más que una herramienta para llevaros, a los dos, hacia nuevas sensaciones. Podréis divertiros juntos, descubrir a dos, sin entrar en competencia con el juguete. El sextoy no reemplaza a nadie, es puramente "un instrumento lúdico y completamente erótico" como le gusta recordar a la psicoanalista y sexóloga Valentina Bracciale. Reavivar la ansiedad de rendimiento La ansiedad de rendimiento es muy habitual dentro de las parejas. Aunque suele manifestarse de forma más intensa en los hombres, las mujeres tampoco se libran de ella.  En pocas palabras, la ansiedad de rendimiento es el miedo al fracaso trasladado a la sexualidad. Tienes miedo de no ser suficiente, de no hacer disfrutar a tu pareja, de no llegar o de pasarte… Los estándares de la sexualidad hunden sus raíces en la pornografía: se habla no solo de rendimiento sino también de códigos físicos muy precisos asociados a la belleza y la deseabilidad. Quizás no te das cuenta, pero esos contenidos, consumidos sin una mirada crítica, pueden alimentar tu ansiedad sexual.  Intentad emanciparos de ello para volver a vuestra realidad, reinventar los códigos de una intimidad que os enriquezca de verdad a los dos, lejos de la exigencia del orgasmo a toda costa. Introducir un sextoy en vuestra pareja es precisamente la ocasión de repensar vuestra sexualidad, una invitación a hacer las cosas de otra manera. Además, no estáis obligados a empezar por un modelo penetrante. Los sextoys wand (masajeador) son perfectos para explorar las zonas erógenas de tu pareja, con suavidad y a vuestro ritmo. Cuando ambos estéis listos, podréis explorar otros modelos para ir aún más lejos. Sextoy en pareja: ¿y si fuera simplemente miedo a lo desconocido?  A veces, la reticencia no está relacionada con una cuestión de rendimiento o de celos. Tiene que ver simplemente… Con lo desconocido. Es humano. En cuanto algo sale del marco habitual, la mente imagina mil escenarios: ¿Y si no sé cómo usarlo? ¿Y si es raro? ¿Y si lo hago mal? ¿Y si nos decepcionamos? Los sextoys siguen teniendo una imagen algo misteriosa, casi intimidante. Se los imagina técnicos, complicados, reservados para iniciados. En realidad, están diseñados sobre todo para ser intuitivos y lúdicos. Lo importante, en el momento de abordar el tema con tu pareja, es precisamente desactivar esa presión. No se trata de un objetivo que alcanzar, y mucho menos de un rendimiento que demostrar. Nadie espera nada. No hay ningún resultado que obtener. Puedes simplemente presentar la idea como una curiosidad compartida. Una manera de decir: "Yo tampoco conozco muy bien este universo, pero me gustaría que lo descubriéramos juntos." Este enfoque lo cambia todo. Transforma el objeto en un terreno de exploración común, en lugar de un accesorio cargado de expectativas. Buscar vuestro primer sextoy puede convertirse en una experiencia en sí misma. Explorar las diferentes categorías, comparar modelos, hablar de lo que os intriga o atrae. Todo eso ya forma parte del juego. Y si queréis tranquilizaros, hoy existen numerosos recursos pedagógicos: las opiniones de usuarios, las fichas de producto detalladas, los blogs especializados, los podcasts sobre sexualidad, las FAQ que responden a las preguntas más frecuentes. No hay ninguna obligación de saberlo todo de inmediato. El descubrimiento forma parte del placer. Las claves de una conversación exitosa para abordar el tema de los sextoys  Elegir el momento adecuado  El momento que eliges para abordar el tema tiene una gran importancia. Una conversación sobre la intimidad requiere un mínimo de disponibilidad emocional. Si uno de vosotros está cansado, estresado o preocupado, hay muchas posibilidades de que el mensaje no llegue como esperabais. Lo ideal es elegir un momento tranquilo, en el que ambos estéis relajados. Una velada apacible en casa, un momento de conversación después de cenar, un paseo en el que la charla surja de forma natural. Algunas situaciones son, en cambio, menos favorables: justo después de una relación sexual, justo después de una discusión, en un momento de fragilidad o de tensión, en una fase de seducción muy intensa. ¿Por qué? Porque la conversación podría ser malinterpretada. Después de una relación, tu pareja podría pensar que algo no fue satisfactorio. Después de una discusión, la conversación podría volverse defensiva. Lo mejor sigue siendo un momento neutro, en el que simplemente tengáis ganas de conversar. La idea no es hacer un gran discurso solemne, sino abrir una conversación natural. Una idea deslizada en la charla, una curiosidad compartida, una reflexión sobre la sexualidad. Como ocurre con muchos temas en la pareja, todo suele ser una cuestión de momento. Evocar los beneficios compartidos del sextoy en pareja  Cuando abordes la idea de un sextoy en pareja, es esencial recordar que no se trata de un proyecto personal. No es algo que quieras para ti. Es algo que os gustaría explorar juntos. Explica simplemente lo que te atrae de esta idea. Quizás el deseo de descubrir nuevas sensaciones, de avivar vuestra intimidad, de salir ligeramente de vuestra rutina. Quizás también la curiosidad ante un universo que aún conoces poco. Tu pareja te conoce. Sabe cómo funcionas. Si explicas tu intención con sinceridad, será mucho más fácil para tu otra mitad comprender lo que buscas. Más aún teniendo en cuenta que los sextoys están hoy ampliamente democratizados. Un estudio realizado por el IFOP indica por ejemplo que el 69 % de los franceses que ya han utilizado un sextoy en pareja consideran que ha tenido un impacto positivo en su placer sexual. Esta cifra recuerda simplemente una cosa: no se trata de una iniciativa marginal o egoísta. Para muchas parejas, es simplemente una nueva manera de cuidar su intimidad. Respetar el ritmo y las inquietudes de tu pareja  Una conversación exitosa nunca es un monólogo. Cuando abordes este tema, es esencial dejar espacio a tu pareja para expresarse. Sus preguntas, sus dudas, sus reacciones forman parte del proceso. Quizás la conversación transcurrirá exactamente como la imaginabas, o tomará una dirección inesperada. Tu pareja podría mostrarse curiosa, entusiasta, sorprendida, o al contrario un poco reticente al principio. Todo eso es normal. Lo importante es escuchar sin intentar convencer a toda costa. El objetivo no es ganar un debate, sino abrir un diálogo. También es posible que tu pareja no sepa qué responder en ese momento. Algunas ideas simplemente necesitan tiempo para abrirse camino. A veces, la conversación se detiene ahí… Y regresa unos días o unas semanas más tarde. Y así es como suelen evolucionar las conversaciones sobre la intimidad dentro de una pareja. En cualquier caso, evita presionar. No pongas plazos, no retomes el tema constantemente. Deja simplemente que la idea exista. Tu pareja podría perfectamente volver hacia ti más tarde con curiosidad. Id paso a paso, juntos  Si tu pareja está abierta a la idea, no hace falta quemar etapas. Uno de los peores enfoques sería llegar a la conversación con un sextoy ya comprado, colocado sobre la mesa como una evidencia. Podéis por ejemplo explorar juntos un sitio especializado, descubrir las diferentes categorías, hablar de lo que os intriga o atrae. Algunos modelos quizás os harán sonreír, otros despertarán una verdadera curiosidad. Y está muy bien así. También es posible que tu pareja prefiera empezar con calma. Por ejemplo: prueba un sextoy primero contigo misma y luego comparte tus sensaciones con tu pareja para ayudarle a imaginarse la experiencia, probar un accesorio sencillo como un cockring vibrador (anillo peneano), fácil de usar, Lo más importante sigue siendo respetar vuestro ritmo común. A veces, las parejas empiezan incluso por productos más suaves: un lubricante sensorial, un aceite de masaje, una pintura corporal… No son sextoys propiamente dichos, pero estos cosméticos sexuales ya permiten salir ligeramente de los hábitos. Usar un sextoy en pareja: la clave de un placer compartido  Reforzar la complicidad dentro de la pareja  Descubrir un sextoy juntos puede convertirse en una verdadera experiencia de pareja. Exploráis un terreno nuevo, de la mano. Aprendéis a comunicaros de otra manera, a expresar lo que os gusta, lo que os intriga, lo que también os hace reír. Porque sí, la exploración puede ser divertida, torpe a veces, sorprendente a menudo. Y es precisamente eso lo que crea recuerdos compartidos. El sextoy se convierte entonces en una especie de pequeño secreto compartido. Vuestros códigos, vuestras reglas, vuestra manera de jugar con la intimidad. Algunos sextoys para parejas han sido pensados precisamente con ese espíritu de complicidad. Por ejemplo los objetos con mando a distancia como los huevos vibradores que permiten a uno de los miembros de la pareja controlar las vibraciones del otro, a veces en situaciones inesperadas. Esta dinámica se basa en la confianza. Literalmente dejas que el otro tome las riendas de tu placer. Y esa confianza, cuando se vive en un marco seguro y cómplice, refuerza profundamente el vínculo entre los miembros de la pareja. Vuestra intimidad se convierte en un espacio de experimentación que solo os pertenece a vosotros. Explorar nuevas sensaciones gracias a los sextoys de pareja Los sextoys son también tu puerta de entrada hacia nuevas sensaciones.  El cuerpo humano es increíblemente sensible. Sin embargo, en la rutina del día a día, quizás tiendes a repetir los mismos gestos, los mismos ritmos, las mismas posiciones. Los sextoys permiten simplemente salir de esos automatismos. Al principio, podéis mantener un enfoque muy suave: explorar ciertas zonas erógenas, probar diferentes intensidades, jugar con los ritmos. Luego, con el tiempo y la confianza, algunas parejas eligen ir un poco más lejos. Algunos accesorios permiten por ejemplo estimular a los dos miembros de la pareja al mismo tiempo, explorar nuevas zonas de placer o probar sensaciones inéditas. Para muchas parejas que dan el paso, el objetivo no es transformar radicalmente su sexualidad. Es más bien romper la rutina. Los sextoys aportan una dimensión lúdica, casi exploratoria, a los momentos de intimidad. Como señala la periodista médica Rica Étienne, las parejas que logran integrar estos objetos en su relación lo hacen generalmente gracias a una gran calidad de escucha mutua. Lo importante no es el objeto en sí, sino la manera en que los miembros de la pareja dialogan en torno al placer. Y a veces, esa exploración abre la puerta a nuevos deseos: descubrir sensaciones simultáneas, explorar otras zonas del cuerpo, o simplemente prolongar los momentos de placer. En algunos casos, vibradores para parejas permiten por ejemplo combinar diferentes estimulaciones, para que cada uno pueda disfrutar de la experiencia al mismo tiempo. Una vez más, no hay ninguna obligación de ir en esa dirección. Cada pareja escribe su propia historia. En el fondo, introducir un sextoy en vuestra relación no es una revolución. Es más bien una invitación a hablar con más libertad de vuestro deseo, a sentir curiosidad el uno por el otro, a seguir explorando incluso después de años de relación. Y quizás el verdadero secreto no es el objeto en sí, sino el diálogo que abre entre vosotros.   
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Plan à 3 : mode d'emploi
Trío: guía completa
Según un estudio Discurv publicado en 2025, el trío figura entre las fantasías más extendidas entre los franceses, especialmente entre las mujeres (40 % de las encuestadas en un sondeo europeo IFOP). Y con razón: es uno de los mejores medios para salir de los guiones sexuales preestablecidos, dejar hablar al deseo sin filtros y reinventar por completo los códigos de la sexualidad. El trío no está reservado a las parejas. Solteros, parejas heterosexuales, queer, lesbianas, gays, da igual. Lo que importa es esa apertura de mente, esa curiosidad, ese deseo común de explorar juntos lo que tres cuerpos pueden crear. Sobre el papel, resulta excitante. ¿En la vida real? Es más complicado. ¿Cómo ocurre realmente? ¿Cómo asegurarse de que todo el mundo se sienta cómodo? ¿Cómo encontrar a la persona o personas adecuadas para un trío? Esta es la guía que estabais esperando, para quienes quieren lanzarse. ¿Cómo hablar de un trío con tu pareja? El marco adecuado para la conversación Si estáis en pareja y planteáis esta cuestión, una regla es fundamental: el contexto lo hace (casi) todo. No iniciéis esta conversación después de una discusión, en un momento de tensión, y mucho menos en pleno acto (ni después). El deseo en bruto no es el momento adecuado para hablar de intimidad compartida. Cread un momento tranquilo y neutro: una cena íntima a dos, un paseo, un instante en el que os sintáis conectados sin que el sexo sea el telón de fondo inmediato. El ambiente debe propiciar la confianza, esa en la que sentís que el otro está verdaderamente receptivo, abierto, sin estar a la defensiva. Cuando planteéis el tema, sed precisos sobre vuestras intenciones. No dejéis que vuestra pareja imagine lo peor. Decidle claramente qué os excita: ¿es el placer de compartir vuestra intimidad? ¿La posibilidad de descubrir nuevas sensaciones? ¿El deseo de revitalizar vuestra vida en común? Expresad que es un proyecto compartido, una aventura que queréis vivir juntos, no una crítica velada a vuestra relación o a vuestra sexualidad actual. Si estáis solteros, no tenéis esta conversación previa con una pareja, pero la importancia de establecer un marco claro con las personas que participarán no disminuye por ello. Trío: los puntos que hay que abordar imprescindiblemente Antes de lanzaros, ciertas preguntas deben ponerse sobre la mesa, para los tres protagonistas: Contexto y logística. ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿En casa o fuera? Para una primera vez, necesitáis estar preparados física y psicológicamente. La improvisación total puede generar una ansiedad innecesaria. Hablad del lugar, del momento, de cómo se organizará todo en la práctica. Lo que estáis dispuestos/dispuestas a hacer o no hacer. ¿Qué posturas os apetecen? ¿Dónde trazáis el límite? Lo que estáis dispuestos a explorar y lo que queda fuera. Sin juicios, pero con total claridad. ¿No queréis un encuentro con una amiga cercana? Decidlo. Vuestros miedos y reticencias. Sed honestos sobre lo que os preocupa. Tener miedo de sentirse excluido, celoso o inadecuado es normal. Nombrar esos temores es desarmarlos. El trío solo es un éxito si las tres personas se sienten implicadas, valoradas y nunca abandonadas. El contexto relacional. ¿Quién es la tercera persona? ¿Una amiga, un desconocido encontrado en línea, un compañero que cae bien? La dinámica no será la misma según tengáis o no una historia previa. Hablad de lo que eso implica relacionalmente para cada uno. El antes y el después. ¿Os quedáis los tres? ¿Os reencontráis a solas? ¿Dormís juntos? ¿Cuándo volvéis a hablar? No dejéis que la ambigüedad rodee estos detalles. Muchas decepciones nacen de expectativas no expresadas sobre lo que ocurre una vez que los cuerpos se han separado. Y sobre todo: el consentimiento es la prioridad absoluta para las tres personas. Es la base sobre la que todo se sustenta. ¿Cuáles pueden ser las reticencias de vuestra pareja? Cuando se evoca el trío, ciertos miedos reaparecen regularmente, y son legítimos. Conocerlos es anticiparlos. El miedo a quedar excluido es el más habitual: «¿Y si no me siento implicado en lo que ocurre? ¿Y si los otros dos se centran el uno en el otro, dejándome al margen?» Es fundamental hablarlo antes. Durante el encuentro, cada uno debe estar atento para que nadie quede al margen. Los celos. Incluso en una pareja abierta, ver a tu compañero con otra persona puede despertar emociones inesperadas. A algunos les excita; otros pueden vivirlo muy mal. Habladlo abiertamente juntos antes de lanzaros. El miedo al rendimiento. «¿Y si no sale bien? ¿Y si no estoy a la altura?» Quitadle dramatismo desde ahora. El sexo es diversión, no una competición. Nadie está aquí para juzgar, comparar ni evaluar. Estáis aquí para sentiros bien y haceros sentir bien. Eso es todo. ¿Cómo encontrar un trío? Hablarlo con vuestro entorno Puede ocurrir perfectamente que en vuestro entorno alguien os atraiga: una amiga, un amigo, alguien a quien veis de vez en cuando y con quien el feeling podría pasar al siguiente nivel. Si consideráis esta opción, sed extremadamente claros sobre el marco. Lo último que queréis es que esta experiencia íntima venga a estropear una amistad valiosa. Cuanto más explícito, mejor. Haced las mismas preguntas que a alguien desconocido, quizá incluso con mayor claridad, ya que una relación duradera puede depender de ello. Si nadie en vuestro círculo habitual encaja, salid, frecuentad bares, cread contacto, feeling.  Prestad atención a los pequeños gestos, las miradas, las atenciones mutuas. Cread una tensión sexual y observad cómo reacciona cada persona. A veces, la atracción surge donde menos se espera. Las aplicaciones dedicadas Las aplicaciones de citas clásicas (Tinder, Bumble) pueden funcionar, pero encontraréis muchos perfiles que no buscan necesariamente un trío. Si optáis por esta vía, aclarad vuestras intenciones en la bio. Sed directos: « Buscamos a alguien para un trío » evita perder el tiempo y los malentendidos. Aún mejor: las aplicaciones dedicadas. Aquí van nuestras recomendaciones: Feeld : una de las más conocidas, pensada para explorar todas las fantasías sin juicios. Nous Libertins: para parejas o personas solas en busca de experiencias compartidas. Le club app: aplicación diseñada para los libertinos FetLife: si imaginais el trío con un tinte más BDSM. Estas aplicaciones os ahorran un tiempo precioso. Todo el mundo está ahí con la misma intención explícita. Buscad perfiles con experiencia, que conozcan los códigos, que os inspiren confianza. Tomaos vuestro tiempo. No os precipitéis sobre el primer perfil interesante. Las mejores experiencias nacen de la paciencia y la intuición. Las veladas libertinas Las veladas libertinas o los clubs libertinos , son el equivalente en la vida real de las aplicaciones de citas, pero con cócteles, música y ambiente. Las participantes y los participantes acuden sabiendo que la puerta está abierta a encuentros, intercambios y quizá acción directa en el lugar. Podéis ir solos o en pareja. Es un espacio de encuentro y exploración, un lugar donde el deseo puede expresarse libremente, sin vergüenza. Encontrar la velada o el lugar adecuado es menos fácil de lo que parece, sobre todo si estáis comenzando. El boca a boca sigue siendo vuestro mejor aliado: os aseguráis de que la velada será de calidad, organizada por personas serias que se toman el consentimiento en serio. Antes de ir, verificad: el tema, la edad media de los participantes, la reputación, las garantías de consentimiento, el lugar. Queréis estar en un sitio que os inspire confianza. Una vez allí, es como un bar, un spa o una velada clásica, pero impregnado de erotismo: los atuendos son más atrevidos, la música más sensual, el ambiente más cargado. Podéis dejaros llevar plenamente, bailar, besaros, explorar. Los clubs libertinos de los años 70 tenían esa energía: la de un lugar donde la libertad sexual se expresaba abiertamente y sin culpa. Trío: ¿cómo funciona?  Tres cuerpos, tres ritmos distintos. Lo que le lleva diez minutos a uno puede llevarle veinte a otro y cuarenta al último. En 1969 pensamos que los sextoys no son muletas, sino más bien herramientas de sincronización : un estimulador de intensidad variable permite a cada uno acelerar su placer sin forzar a los demás. Un mando a distancia compartido transforma las variaciones en juego colectivo. Además, antes de lanzaros, probad ciertas prácticas en pareja con antelación: una doble penetración, por ejemplo. Llegaréis al trío más tranquilos, sabiendo lo que funciona para vosotros. ¿El secreto? No buscar la perfección sincronizada, sino respetar el ritmo de cada uno. Qué posturas adoptar en un trío  Con tres cuerpos, las configuraciones son infinitas. Aquí tenéis algunas ideas según las anatomías y los deseos, para daros una orientación añadiendo un sextoy. Mujer / Mujer / Hombre Configuración 1: penetración vaginal + estimulación entre mujeres El hombre penetra a una de las mujeres. La otra se acerca y las dos mujeres se acarician, se masturban, se besan. La mujer penetrada siente la doble excitación: la penetración del hombre y el contacto con su compañera.  Para esta configuración, un estimulador clitoridiano multiuso permite a la mujer penetrada o a la segunda recibir una estimulación clitoridiana. Puede manejarlo ella misma o que su compañera lo haga por ella. Configuración 2: felación + masturbación con estimulador de aire pulsado El hombre recibe una felación por parte de una de las mujeres. Para intensificar el placer de todos, se puede usar un gloss excitante y estimulante que despierta las sensaciones y crea escalofríos adicionales. Mientras tanto, la otra mujer recibe una masturbación suave con un estimulador clitoriano de succión, sostenido por el hombre o por su compañera. El estimulador de succión crea una sensación de oleadas que intensifica progresivamente el placer, generando una ascensión paralela: mientras el hombre aumenta su excitación a través de la felación, las mujeres alcanzan el mismo nivel de deseo mediante la estimulación clitoriana. Los tres cuerpos encuentran su sincronización natural. Configuración 3: penetración vaginal + masturbación con un dildo realista El hombre penetra a una de las mujeres. La otra mujer puede ser penetrada al mismo tiempo gracias a un dildo realista . Bien el hombre, bien una de las mujeres puede estimular a su compañera para crear sensaciones de doble penetración sin que el tercer cuerpo esté directamente implicado. Las mujeres también pueden penetrarse entre sí. Un double dong (ese largo sextoy que se divide en dos extremos) permite a las dos mujeres penetrarse simultáneamente, disfrutando de la proximidad y de los movimientos de la otra. El hombre disfruta de la vista, puede acariciarlas o estimularlas de otra manera. Hombre / Mujer / Hombre Configuración 1: un hombre penetra, el otro recibe Uno de los hombres penetra a la mujer por vía vaginal o anal. El otro hombre es masturbado, recibe una felación o simplemente se deja acariciar por uno de los dos compañeros. Un cockring vibrador permite retrasar e intensificar el placer de quien recibe la estimulación. La vibración aumenta las sensaciones sin ser demasiado invasiva. Configuración 2 : doble penetración Es a menudo la fantasía central en esta configuración: la mujer recibe a los dos hombres simultáneamente, uno por vía vaginal y el otro por vía anal (o según sus preferencias). Un cockring o anillo peneano también puede usarse para mantener la erección durante más tiempo. Recurrид a un cockring ajustable como el Hero Ring si no sabéis qué modelo elegir: fabricado en suave silicona médica, se adapta a todos los tamaños y morfologías de pene. Un lubricante íntimo es absolutamente esencial aquí: es el secreto para que todo transcurra con comodidad y suavidad. La gama Mixgliss Max es ideal para acompañar una práctica intensa y prolongada. Es una apuesta segura para vuestro trío. Para preparar a la mujer para una doble penetración, la pareja puede utilizar un dildo o un arnés como el Desirous para probar con antelación esta práctica, que es bastante intensa. Configuración 3: penetración vaginal + felación Uno de los hombres penetra a la mujer por vía vaginal. El otro hombre recibe una felación. La mujer está en el centro, doble estimulación, doble sensación. Podéis añadir productos excitantes para el sexo oral para intensificar el placer. Hombre / Hombre / Hombre Configuración 1: penetración simultánea Un hombre penetra al segundo, que penetra al tercero. Una cadena de placer, una sensación de continuidad entre los cuerpos. Pensar en el sextoy anal para preparar el orificio. Configuración 2: penetración + masturbación manual Uno penetra al otro mientras el tercero se masturba manualmente o con un masturbador. Configuración 3: penetración + felación Uno penetra al segundo mientras el tercero puede disfrutar con una felación. Cada cuerpo ocupa un lugar, recibe una atención específica. Mujer / Mujer / Mujer Configuración 1: masturbación de multiestimulación Las tres mujeres se acarician mutuamente con los dedos, la lengua o un sextoy como un rabbit diseñado para la doble estimulación (clitoridiana y de penetración). Uno o varios sextoys pueden circular entre ellas, cada una descubriéndolos a su ritmo. Configuración 2: el huevo vibrador en juego colectivo En una configuración de tres mujeres, el huevo vibrador puede crear un juego interesante: una lo lleva mientras las otras dos deciden cuándo activarlo; cada una puede llevar uno y mezclar los mandos a distancia. Cada una experimenta esa libertad de manos: acariciar a la otra sin interrupciones, explorar, jugar con las intensidades. Es una forma de pasar el poder y el placer donde nadie queda al margen. Configuración 3: arnés + doble estimulación Una de las mujeres lleva un arnés con un dildo o un arnés con dildo / strap-on y penetra a una de sus compañeras. El arnés lencería Unique permite alojar uno o dos dildos para una doble penetración. Es perfecto para el pegging, la penetración vaginal y la doble penetración. La mujer penetrada también puede masturbar a la tercera mujer: cada una da y recibe al mismo tiempo.  Los accesorios imprescindibles del trío Antes de lanzaros a un encuentro en grupo, equipaos con los accesorios adecuados. Aquí tenéis lo que debería contener vuestro carrito para un primer trío exitoso: Lubricante íntimo: es la prioridad absoluta. Con tres cuerpos, los encuentros pueden ser más largos, más intensos y generar más fricción. Un buen lubricante mejora drásticamente el confort y permite que todo transcurra con suavidad. De base acuosa obligatoriamente si utilizáis sextoys de silicona. En una configuración con al menos un hombre y una mujer: Un sextoy de multiestimulación como el Man Wand Edgy , un Wand potente y 2 en 1 con cabezal intercambiable. Permite estimular las zonas erógenas, pero también el frenillo, el glande y el perineo. Un todo en uno perfecto para vuestro trío. Para las configuraciones con al menos dos mujeres: Un dildo o vibrador que permita una penetración simultánea. Para las configuraciones con al menos un hombre: un cockring para prolongar e intensificar el placer. Para las configuraciones con doble penetración: Probar la práctica con antelación con un dildo Tomaos el tiempo de comparar bien estos productos, de descubrir lo que os haría vibrar. El objeto debe gustaros a vosotros. Vuestras parejas también deben sentirse perfectamente cómodas con lo que se utilizará en sus cuerpos. Nuestros consejos para que el trío salga bien Quitadle dramatismo. El sexo es diversión. No es un examen, no es un concurso, no es una cuestión de rendimiento. Sois tres personas que tienen ganas de sentirse bien juntas. Reíd si algo no funciona, si el momento no es el adecuado, si una postura es incómoda. La risa es la mejor válvula de escape. Comunicaos. Antes, durante, después. Durante el encuentro, decid lo que os gusta, lo que os place, lo que no funciona. ¿Una postura incómoda? Decidlo. ¿Os gustaría más contacto? Susurradlo. Las conversaciones reales durante el acto son una forma de intimidad en sí mismas. Crean una sincronía entre los cuerpos. Después del encuentro, tomaos tiempo para hablar de lo que habéis sentido. Algunas emociones inesperadas pueden surgir. Daos permiso para explorarlas sin culpa. Dejad atrás los prejuicios y las ideas preconcebidas. No existe una "forma correcta" de hacer un trío. Existe vuestra forma. Queréis explorar a vuestro ritmo, con vuestras preferencias, según lo que os haga sentir cómodos. Lo que importa es lo que deseáis los tres. Tres cuerpos. Tres deseos. Tres historias que se cruzan una noche. No es complicado si os tomáis el tiempo de hablar, de escuchar, de anticipar. El trío no es un fin en sí mismo, es un espacio de juego. ¿Y si esta experiencia se convierte en un recuerdo cálido, compartido, ineludible? Habréis logrado lo esencial.
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